martes, 7 de marzo de 2017

memoria devastada



Memoria devastada

Cecilia Hurtado y Miriam Salado han sido convocadas para reunir obra selecta de su producción reciente en Memoria devastada. Si bien responden a ejes temáticos bastante diferenciados, la muestra se articula con base a las coincidencias que caracterizan sus procesos de trabajo. Uno de ellos corresponde a la tarea de recuperar materiales, en el caso de Salado, e imágenes, en el caso de Hurtado. A partir de esa decisión, cada artista elige ciertos elementos de una masa crítica, para reinterpretarlos y devolverlos al mundo como una obra de arte con nuevos significados en espera de ser descubiertos.

En cada obra es importante considerar el estado original de los materiales utilizados, condición que enriquece las búsquedas formales de las artistas al integrarlas a sus resoluciones plásticas. Se aprovecha el desgaste al cual han sido sometidos tales elementos para enfatizar su explotación y posterior abandono. A través de la representación son transformados y esto hace posible otorgarles un nuevo sentido.

De Miriam Salado se presentan dos instalaciones y una selección de dibujos que dan cuenta de sus exploraciones en el desierto de Sonora dedicadas a recuperar índices del impacto que las poblaciones urbanas y semirurales tienen en aquel ecosistema. Sustraídos de su hábitat las especies son explotadas, es el caso del palo fierro (Olneya tesota), sus despojos son abandonados y luego recuperados por la artista. El resultado son instalaciones a partir de unidades escultóricas acumuladas que la depredación de las especies y recursos naturales experimentan sin cesar. Sus restos son condensados en el espacio y se presentan como evidencia de un acto de explotación, pero también cual materia prima de una transformación simbólica.

La serie de dibujos son apuntes del natural, casi ilustración científica, de huesos animales expuestos a la acción de los elementos. Algunos de ellos parecen herramientas primitivas con acabados rudimentarios. La capacidad humana para extraer valor de la naturaleza rodea cada una de sus obras, como si se tratara de un fantasma incapaz de conjurarse. 

De Cecilia Hurtado se han elegido piezas provenientes de series diversas: Estado íntimoMemoria de la guerra y Origen – La identidad el otro. Estado íntimo está conformado por dípticos que compaginan una fotografía realizada por la artista y otra proveniente de un archivo policiaco, de la Caroline Simpson Library & Research Collection de los Museos Vivientes de Sidney, la cual es de acceso público. La diferencia entre los formatos, la yuxtaposición de temporalidades, los tonos apagados de las imágenes contemporáneas se complementan con el aspecto deslustrado de las que provienen del archivo.

Un documento histórico también es testimonio de perversión. Szondi Natural se ocupa de señalarlo. En 1935 el psiquiatra húngaro Léopold Szondi creó la prueba de personalidad proyectiva no verbal que llevaría su nombre y se basaba en 48 retratos fotográficos de pacientes psiquiátricos. En la reinterpretación de Hurtado, una proyección craneal ha sido yuxtapuesta a 20 de estos rostros que terminan por revelar el carácter tétrico de la prueba y sus intenciones. Empleando la técnica histórica del ambrotipo, las tensiones inherentes a esas imágenes del pasado carcelario de la ciencia psiquiátrica se magnifican, nutren a la fotografía en su carácter doble de tecnología de lo visual y sistema de representación visual.

Además, para esta muestra, Hurtado ha realizado una obra en video. Se trata de manipulaciones con bases en fotografías provenientes de archivos institucionales los cuales documentaron los trabajos de ensamblaje y recolocación de la victoria alada en el Monumento a la Independencia, que concluyeron en 1958 y que debió ser sustituida tras su caída durante el sismo de 1957. El video es fruto de la colaboración con la compositora e intérprete Abigail Vázquez y contó con la realización en video de Eduardo Aguinaga.

Irving Domínguez
Febrero 2017

lunes, 7 de noviembre de 2016

espejo de la pintura



Este envoltorio mortal

Dos tramas se urden en la obra de Sandra Pani: su voluntad de hacer visible el interior de la celda corporal en que vivimos y la capacidad para representar el cuerpo humano como extensión de la Naturaleza. Fragmentos del cuerpo comparten con el mundo natural estructuras y sensibilidad. A partir de esta premisa, su camino ha sido búsqueda de materias que le permitan expresar la dualidad de la creación.

Materia y espíritu son los temas que aborda la artista desde la arqueología poética dentro de esta Celda Contemporánea; espacio en el que reverbera la presencia y la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, el ejemplo máximo del pensamiento metafísico y de la poesía encarnada.

A las constantes características de su trabajo: el dibujo como herida, la materia como empaste y transparencia, Sandra Pani suma en esta exposición varios elementos que renuevan su obstinada búsqueda estética. Ahora recurre al movimiento por medio del carrusel que recorre el perímetro de la primera sala. Los velos que al desplazarse cubren las obras momentáneamente son metáfora de dos instancias de la vida: el ser y el no estar presente. El velo cumple la función de develar y difuminar la contingencia y la impermanencia de la existencia.

Para enriquecer su propuesta, la artista echa mano de artes antiguas como la hoja de oro, el grafito bruñido sobre madera, el bordado sobre el cálido siena del algodón coyuchi, y los hilos teñidos con grana cochinilla; técnicas y materiales que traen a la memoria las artes y oficios avistados en conventos y templos de los siglos XVII y XVIII en la sierra norte de Oaxaca. A ese repertorio barroco, la artista añade placas radiográficas que recorta, interviene e ilumina para crear espejos negros y proyecciones del alma ósea que nos construye.

Encuentro consigo, el placer de saberse cuerpo y el dolor de estar atado a él; ser a la vez eco de la naturaleza y palabra que aspira a nombrar, poesía que se mueve sobre la materia viva; estas son las emociones a las que convoca la música que resuena en esta celda corporal, en la que vivió Sor Juana y a la que Hamlet nombró “éste mortal envoltorio”.

José Manuel Springer
Octubre, 2016


Fotos: Eduardo Romero UCSJ


















 




Sandra Pani, Ciudad de México en 1964. Estudió en Chelsea School of Art Londres, Inglaterra, 1988-89; Studio Art Center International, Florencia, Italia, 1986-87; ENAP, UNAM, México, 1989-92. Ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores del FONCA en tres ocasiones (2007, 2011, 2015) y beneficiaria de la Beca Jóvenes Creadores, CONACULTA, en dos ocasiones, 1991 y 1998. Individualmente ha realizado veintiséis exposiciones, entre las que destacan: Denudatio perfecta, Palacio de Medicina, UNAM 2, CDMX, 2015, en itinerancia: Ex Convento de Santo Domingo, Oaxaca, 2015; Museo de la Cancillería, CDMX y Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, 2016. My intangible self, Instituto Cultural de México en Miami, 2016, en itinerancia: Instituto Cultural de México en Washington, DC, EU, 2014; Museo CAm, Carolina del Norte, EU, 2015; e Instituto de Cultura de México en Nueva York, EU, 2013. Mi columna vegetal, Galería Juan Martín, CDMX, 2013; De ser árbol, Festival Internacional Cervantino, Guanajuato, Gto., 2011, en itinerancia: Museo IAGO de Oaxaca, Oax.; Galería Andrea Pozzo, Universidad Iberoamericana, CDMX; la Newcomb Gallery, Universidad de Tulane, Nueva Orleans, EU; Art Center de la Universidad de Texas, Brownsville, TX, EU; Embajada de México en Berlín, Alemania, 2014; y Museo Nacional de Kazakhstan, CerModern en Ankara, Turquía, 2016. Colectivamente ha participado en más de 40 exposiciones como: Sin comisario, Museo de Arte Moderno del Estado de México, Toluca, 2016; Dar en el clavo, Segunda Subasta  de cucharas de albañil, JW Marriot, Santa Fé, CDMX, 2016; Codex, libros de Artista, Embajada de México en Berlín, Alemania, 2014; Summer Show, Galería Ramis Barquet, Monterrey, NL, 2014; Naturaleza Fragmentada, Museo de la Cancillería, CDMX, 2011; Seleccionada en la Bienal de Yucatán, Museo MACAY, Mérida Yucatán, 2008. Dentro de sus premios y reconocimientos se encuentran: Mención Honorífica en la Bienal de Dibujo y Estampa Diego Rivera, Guanajuato, México, 1992; Premio de Adquisición de la Tercera Muestra de Estampa en Miniatura, Museo de la Estampa, CDMX, 1990. Han reseñado su obra importantes escritores y críticos de arte, como, Salvador Elizondo, Alberto Blanco, Gonzalo Vélez, Germaine Gómez Haro, Miguel Ángel Muñoz, Karen Cordero, Santiago Espinoza de los Monteros y José Manuel Springer. 

lunes, 15 de agosto de 2016

territorios




TERRITORIOS

El territorio es un espacio construido por multiplicidades, un índice de relaciones a partir del cual nos posicionamos en el mundo. No obstante su condición de posibilidad previa y determinaciones acumuladas, el territorio debe considerarse como un espacio abierto que se configura desde la actualidad, donde las fuerzas que participan en su formación se encuentran en constante intercambio. Ocupar un territorio implica procesos de negociación con el entorno material y visual, que se establecen en la tensión de las prácticas de producción cultural.
                                                     
Las instalaciones de Juan José Soto y Juan-Pablo Villegas, marcan territorios que desorganizan los modelos de repetición del poder y el lenguaje como ejercicio de apropiación desde el arte, intentan trastocar las geografías existentes y dar lugar a la aparición de otras realidades que argumentan mediante identidades en transición.

En “Paisaje inconexo”, Juan José Soto elabora un escenario para develar la ficción de los discursos socialmente fabricados sobre la espacialidad. La categoría aparentemente neutral y estática de “paisaje” es cuestionada a partir de los elementos que sustentan las demarcaciones territoriales. Soto indaga en las condiciones históricas que han camuflado las jerarquías en distintos sitios, estableciendo coordenadas de circulación pública. “Paisaje inconexo” implica un territorio en resistencia donde las relaciones de poder se invierten desde su propio régimen.

Por su parte, Juan-Pablo Villegas reflexiona en “Moneda” sobre el desvanecimiento, desaparición y recomposición de las imágenes a partir de su constante diseminación. Los distintos estratos de memoria que participan en la intervención ocurren en la materialidad de la estructura del edificio y en el soporte de las imágenes, reconfigurando las transformaciones hasta la suspensión de su reproducción. El resultado en “Moneda” es una imagen como espejo, a través de un objeto que funciona simultáneamente como ruptura y regreso a los orígenes de la mirada.

Las posibles lecturas que ofrece la exposición Territorios, nos invitan a recorrer lugares que se completan mediante la interpretación de los asistentes, en una apuesta por el cambio de las funciones instituidas.

Andrés Oriard
Agosto 2016








 Fotos (de la 1 a la 7) Eduardo Romero UCSJ





 Fotos (de la 7 a la 13) Pablo Monterrubio



Fotos (15, 16 y 17) Eduardo Romero UCSJ





 Fotos (de la 18 a la 23) Juanjo Soto



Juan-Pablo Villegas, Ciudad de México en 1986. Estudió Cine y Televisión, en la Universidad Centro de Diseño, Cine y Televisión. Se ha desarrollado de manera autodidacta en el campo del arte. Recientemente realizó una residencia artística Rupert, en Vilna, Lituania, donde desarrolló el proyecto que presentará en esta exposición. Durante 2010 fue residente en Fábrica, Laboratorio creativo de Benetton en Treviso, Italia. Actualmente, es beneficiario de la beca del FONCA, Jóvenes Creadores, edición 2016. Ha sido becario en otras dos ocasiones por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, FONCA, con los proyectos HB, 2009 y Microbels, 2011. Ha realizado dos exposiciones individuales: Espectral, en Guadalajara, Jal. 2013, y La purga, en la Ciudad de México, 2014. Su trabajo ha sido mostrado ampliamente en México, Italia, Francia, República Checa, Japón, Perú, Guatemala, Argentina, Estados Unidos y Holanda.

Juan José Soto, Ciudad de México 1981. Estudió Relaciones Internacionales en la UIA y Artes Visuales en la ENPEG, “La Esmeralda”. Ha realizado dos exposiciones individuales: Utopías del trópico, Galería Thomas Flechèl, Cd. de México, 2013 y Disglocaciones, galería ENPEG, “La Esmeralda”, Cd. de México, 2011. Colectivamente ha participado en diversas exposiciones como: Capital Flight, Chalton Gallery, Londres, UK. 2016; Le rhinicéros est mort, Galería ROTOLUX, París, Fr. 2016; México, realidad y realidades, Galería Thomas Flechèl, Cd. de México, 2016; INSTAGRAMERS, Galería Fifties Cd. de México, 2015; Artificios de disuasión, Galería de la ENPEG, “La Esmeralda”, Cd. De México, 2015; La Búsqueda del Enemigo Interno, Oficina de Arte, Cd. De México, 2015; Kairos #2, Motel Casa el Silencio, Galería DEAR Artículo 123 Cd. de México, 2014; En el Umbral: y solo a unos pasos de la dimensión sublime, Museo Universitario del Chopo, Cd. De México, 2014; La felicidad es una esponja caliente (y fría), Museo Archivo Diseño y Arquitectura, Cd. De México, 2012; OVO Habitante, Pambansang Museo Nacional de Manila, 2011, entre otras. Obtuvo el premio de adquisición, en la Quinta Bienal Internacional de Arte Visual Universitario del Estado de México, 2012. Cuenta con un primer trabajo editorial colectivo con el libro “Cerca del mar”, publicado en 2015. Además de desarrollarse como artista ha curado varias exposiciones como “No hay fronteras suficientemente grandes para caminar”, en el Senado de la Republica, Cd. De México, 2016 y ha gestionado espacios de exhibición como Galería UNISEX, Cd. de México, 2011. Actualmente se desempeña como director de Difusión Cultural y Relaciones Públicas de la ENPEG, “La Esmeralda”.